El otro día subí a mi Instagram una foto de cómo tenía las uñas de largas y de mal cuidadas y alguien me pidió que hiciese un vídeo de cómo me hago la manicura, y me pareció muy buena idea.
Primero, os paso a mostrar el delito. ¿Cómo he podido llegar al punto de este descuido? Largas, secas, la piel fatal, las cutículas sequísimas, los padrastros salvajes... Sí, soy culpable.
No sé qué me pasa con las uñas largas que cuando pasan de cierta longitud me empiezan a dar una grima tremenda. Será porque nunca las he llevado así porque siempre se me rompían. Pero he conseguido tenerlas así gracias al Nail Envy de la marca OPI.
Bueno, os paso ahora a relatar los pasos que sigo cuando las uñas necesitan una operación de urgencia como en este caso.
1º Para ablandar cutículas, padrastos y demás, uso un gel. El que estoy usando ahora es el Gel Cuticle Remover de Sally Hansen. Me lo regaló mi amiga que vive en EEUU y cuando viene en vacaciones le pido cosillas. He usado el de la marca Essence y la verdad que también me gustó mucho, y es mucho más barato.
Me aplico el gel al rededor de la uñas y lo dejo actuar durante un par de minutos o así. Después, lo retiro de una uña y con otra uña, empujo para atrás la piel que nace encima de las uñas. Y así una a una. Cuando he terminado, voy cortando la piel sobrante con ese cortador de cutículas neón que veis en la foto. Lo compré en Sephora hace un par de años y me encanta.
Yo nunca me corto las cutículas porque son una barrera natural contra cualquier tipo de infección. Aquí os dejo una entrada (de las primeras que hice en este blog) sobre las cutículas.
2º Me corto las uñas con un cortauñas, sin piedad ninguna. Procuro siempre seguir la forma que quiero que tengan para que luego no se me haga más complicado darles forma al limarlas. Un truco por si os resulta muy complicado cortarlas con la forma que queréis: pintaros una línea con un lápiz de ojos. Os lo muestro en el vídeo.
Después de cortarlas, las limo con una lima de cristal y siempre sigo la misma dirección (menos en las esquinas) para evitar que las uñas se pelen en mil capas. Mi lima es de la marca Peggy Sage, y no la cambiaría por nada.
3º Como las tenía algo teñidas por no haberlas cuidado en condiciones, nada mejor que blanquearlas con cosas que tienes por casa: zumo de limón, bicarbonato sódico y un cepillo de dientes viejo (porque es más blandito). Os dejo un antiguo vídeo sobre esto aquí.
4º Un poquito de exfoliación era lo que me pedía la piel de mis manos. Con estos fríos se agrietan y tienden a acumular piel muerta. Para exfoliarlas, productos naturales también: aceite de oliva y azúcar o sal. Este es otro vídeo sobre hacerce un spa en casa.
5º Después de todo esto, lo más importante ahora es hidratar uñas y manos en profundidad. Hace tiempo subí un vídeo de cómo hacerte un aceite para cutículas, os lo dejo aquí. Pero ahora estoy usando un producto nuevo de la marca Matarrania, Reparadora de manos y uñas a base aceite de oliva. Me encanta. Me lo aplico por las noches antes de irme a dormir.
Y esta es la crema de manos: Winter Hand Cream de Natura Siberica. Una pasada. Es muy untuosa, por eso la uso por las noches. Pero hidrata de maravilla, es muy rica y no había tenido ninguna como esta antes. Los dos productos los compré en la web de Con el Guapo Subido, de cosmética natural.
6º Por último, después de dejar las cremas y demás potingues absorverse en la piel (unos cinco minutos), limpio el exceso de aceites de las uñas con un bastoncillo mojado en alcohol y después me aplico una capa de la base protectora. Si me apetece pintarme las uñas, ya las tengo listas, si no me apetece, las tengo protegidas.
Y esto es todo lo que hago.
Normalmente, si no están tan tremendamente desastrosas, sólo hago estos pasos: 1º, 5º & 6º, limándolas un poquito si lo necesitan.
Espero que os haya servido de ayuda.
Os dejo el vídeo para que veáis el paso a paso.
Un besito y hasta la próxima.


















